miércoles, 3 de julio de 2013

SECUESTROS EN COLOMBIA EN LAS ULTIMAS CUATRO DECADAS ALCANZARON MÁS 39.058 PERSONAS VICTIMAS.



SECUESTROS EN COLOMBIA EN LAS ULTIMAS CUATRO DECADAS ALCANZARON MÁS 39.058 PERSONAS VICTIMAS.
Al menos 39.058 personas fueron secuestradas en las últimas cuatro décadas en Colombia, lo que supone una media de casi mil casos por año, según un informe divulgado hoy en Bogotá.El documento "Una verdad secuestrada: cuarenta años de estadísticas de secuestro (1970-2010)", señala que este delito está extendido por todo el país, pues de los 1.102 municipios de Colombia en 1.006 se han registrado casos.La investigación fue realizada por el Centro Nacional de Memoria Histórica y la firma Cifras & Conceptos, que recopiló 1.302.337 datos y documentó los casos de 39.058 víctimas de secuestro.Según el informe, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) son responsables confirmados del 37 % de los casos de secuestro, seguidas por el Ejército de Liberación Nacional (ELN) con el 30 %, las bandas criminales (20 %), otros (9 %) y paramilitares (4 %).El ministro del Interior, Fernando Carrillo, que asistió a la presentación del informe, aseguró que se trata de "la base de datos más importante de este crimen en Colombia" porque se centra en las víctimas y tiene un enfoque psicosocial.Carrillo anotó que el secuestro, "ese hecho incontestable de la degradación del conflicto colombiano", alcanzó su punto más alto entre 1995 y 2004, cuando las guerrillas lo utilizaron para presionar a las autoridades y como método de financiación.Los autores del documento señalan que 301 personas han sido secuestradas más de una vez y que una de ellas fue víctima de este delito en cinco ocasiones.Al hacer una clasificación de las víctimas por género, la investigación encontró que la mayoría de los secuestrados (78 %) son hombres y el 22 % mujeres.Los secuestradores no respetan edad, pues entre las víctimas el 79 % tenía entre 18 y 65 años en el momento del plagio, el 15 % era menor de edad y el 6 % mayor de 65 años.De la misma forma, el 3 % de la víctimas de este delito han sido extranjeros, agrega la investigación, que tuvo el apoyo del Gobierno colombiano y de la Unión Europea (UE).En el 84 % de los casos el secuestro tuvo motivos económicos, mientras que en el 12 % la motivación fue política y en el 4 % tuvo otros intereses.Para elaborar el estudio, los investigadores recopilaron datos e informaciones en fuentes oficiales como la Policía Nacional, el antiguo Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), la Fiscalía y tribunales, el Fondo Nacional para la Defensa de la Libertad Personal (Fondelibertad), así como en informes de prensa y otras publicaciones.A la presentación del documento asistió la excandidata a la Vicepresidencia colombiana Clara Rojas, quien pasó seis años en cautiverio en manos de las FARC junto a la entonces aspirante a la Presidencia Íngrid Betancourt.El caso de Rojas y Betancourt corresponde al 9 % de los secuestros que han durado más de un año, pues la mayoría de los plagios (el 59 %), la duración del cautiverio es de entre uno y 30 días.El 14 % de los cautiverios ha durado entre uno y tres meses, el 13 % se ha prolongado por entre tres meses y doce meses y en el 5 % de los casos ha durado menos de un día.Los sectores más afectados por este delito son la administración pública y defensa, con el 19,30 % de los secuestros contabilizados, el agropecuario (19,14 %) y el comercio (18,92 %).De los secuestrados pertenecientes a la administración pública, la mitad (49 %) son policías o militares, pero también han caído en manos de secuestradores 389 concejales, 358 alcaldes, 75 congresistas, 66 diputados y 50 personeros municipales.Según el director del Centro Nacional de Memoria Histórica, Gonzalo Sánchez, "el secuestro barbarizó la guerra en Colombia".Sánchez recordó que esta práctica en el país se remonta a la década del 70 y tomó "magnitud" de la mano de la desaparecida guerrilla del Movimiento 19 de Abril (M-19), que "la identificó como una herramienta contra la oligarquía", pero luego el secuestro asumió "un sesgo extorsivo que envileció a los secuestrados" y se tornó universal